07 de Septiembre de 2017

La Rioja sumará las 106 plazas del 2017 a la convocatoria de oposiciones de Secundaria del 2018

Los sindicatos reclaman adelgazar la abultada plantilla de profesores que no tienen un puesto estable para favorecer la calidad del sistema y de los trabajadores.

Este inicio de curso que arranca este jueves para los alumnos de Infantil y Primaria ofrece una fotografía relativamente parecida a la de los últimos años para el personal docente. Unos mil interinos darán clase este 2017-2018 con la vista puesta en las oposiciones programadas para el próximo año. Entonces está prevista la convocatoria de las 106 plazas del 2017 que se aplazaron un año, más las del 2018 de Secundaria, Escuela de Idiomas, Conservatorio, Formación Profesional y Escuela Superior de Diseño cuyo número estaría por determinar. Para la convocatoria de las plazas de maestros, es decir, de Educación Primaria, habrá que esperar hasta el 2019.

En la práctica, las pruebas adelgazarán el porcentaje de docentes que no tienen un puesto de trabajo estable para acercarlo al objetivo del 8%. Una meta fijada en el acuerdo suscrito entre el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y CCOO, UGT y CSIF que, de momento, está lejos de ser una realidad ya que la ratio, según las cifras que manejan los sindicatos, ronda el 30% en La Rioja. Por ejemplo, a 1 de enero del 2016, el último dato oficial, había 1.413 interinos en docencia no universitaria y el total de efectivos era de 4.143, por lo que entonces la tasa era del 34,1%.

Desde la Federación de Enseñanza de CCOO, Eunate García cree que La Rioja camina a «tientas» porque, en su opinión, la elevada tasa de interinidad se solucionaría aplicando el plan del Gobierno central contra la temporalidad del empleo público «pero en La Rioja parece que no están por la labor de aplicar», apunta. Para CCOO, la vía para reducir el número de docentes que cubren una vacante bien a tiempo parcial o completo pasa por establecer un sistema de acceso extraordinario, convocar un número suficiente de plazas y hablar con el resto de comunidades, especialmente con la vecinas, para minimizar en la medida de lo posible el efecto llamada. «Si no se cumplen esos tres requisitos tenemos miedo de que no se baje la tasa de interinidad y si baja sea a corto plazo», lamenta.

En ANPE, su presidente, Gustavo Navas, sostiene que el camino para rebajar el número de interinos es convocar oposiciones masivas «por la calidad del sistema educativo y por la de los trabajadores». Antes, La Rioja debería aprobar la oferta de empleo público que de momento no ha visto la luz «no porque no hayamos querido los sindicatos como afirmó el consejero de Educación» en una entrevista publicada el pasado domingo en este diario, si no porque la Administración central y las comunidades, a unos meses de que comience el primer proceso selectivo en el 2018, «está hablando de cambiar el sistema de acceso y teniendo en cuenta que los temarios se tienen que preparar no nos parece serio entrar en esta vorágine».

Una crítica similar efectúan desde STAR. Este martes lamentaban «la falta de concreción» en la Consejería en lo referente a la oferta de empleo público, ya que «plantea un proceso con cambios en el sistema de acceso -temario, baremos o posibilidad de ofertar plazas con perfil lingüístico- que afectarán a los opositores y que no se facilitan».

En la CSIF consideran que la hoja de ruta para disminuir el número de docentes sin plaza fija pasa por la convocatoria de oposiciones para el cuerpo docente y «esa es la intención de la Consejería, reducir la tasa de interinidad». En cuanto al número de plazas necesarias para acabar con la indefinición laboral, no pueden concretar, aunque lo «importante es que se repongan todas las plazas que se necesiten». Sea como fuere consideran que lo más urgente es que se confirme la oferta de empleo público de este año, que tiene que estar aprobada antes del 31 de diciembre.

Fuente: larioja.com